Category: Actualidad

Vuelvo…

Después de un montón de años vuelvo a actuar en la Gran Vía de Madrid.

Se supone que debería mostrar respeto porque es la Gran Vía y en la Gran Vía están los espectáculos que blablabla pero en la Gran Via también se mea en cualquier esquina cuando vas borracho y si subes un poco puedes encontrar drogas y algunas prostitutas que deberían pagarte ellas.

Así que eliminemos la pomposidad del hecho de actuar en la Gran Vía de Madrid. Pero hay algo que es cierto: El cartel será más grande y eso supongo que obliga a tener cierta responsabilidad. Algo que dudo que consigan conmigo.

A partir de este mes actuaré en dos sitios muy distintos en Madrid: Los sábados en “La Chocita del Loro” y los jueves en el Fotomatón.

“¿Y que diferencias habrá hijo de puta?”, pensaréis. Muchas. Por no decir todas, claro. Para empezar el día. En “La Chocita del Loro” (Gran Vía de Madrid) estaré los sábados a las 00:30 horas de la noche. Es tarde. Ellos lo saben, vosotros lo sabéis, yo lo sé. Así que ahorrémonos esa parte. Tenía que ser así y punto.

Todos asumimos esas desventajas pero la gran ventaja es que el domingo no tenemos que madrugar (no estoy diciendo que vaya a ser uno de esos cómicos que les importa todo una mierda y deciden hacer un espectáculo de doce horas. Mi mierda serán unos 80/90 minutos dependiendo de cuánto me equivoque o cuánto haya tenido que beber para seguir despierto a esa hora, pero todos sabemos que los sábados por la noche son “La noche”.

Todo el mundo habla de los miércoles, los jueves, los viernes… no nos engañemos. Los sábados siguen siendo las madrugadas donde todo puede pasar. El viernes cumpliste con los tuyos y el domingo dios lo puso para redimirte de los pecados cometidos la noche del sábado así que dejemos de engañarnos. Los sábados son la puta noche que toca exprimir: por eso los sábados en La Chocita haré un material donde intentaré que no haya errores.

Intentaré colaborar en ese ambiente que has creado para ligar con esa chica o ese chico y haré mis cosas de manera que el premio te lo lleves tú. Es más, intentaré que cuando salgas de La Chocita, la persona a la que hayas invitado te diga: “Muchas gracias por traerme”

Los jueves en el Fotomatón será otra cosa. Son los jueves. Los jueves en el fondo son un simulacro de los sábados. Los jueves sabes que tienes que irte a dormir pronto porque el viernes trabajas. Por eso los jueves actuaré a las 21:00 horas pero sabiendo que estamos ensayando para el sábado.

Así que la calidad será la misma que la de los sábados porque precisamente los jueves estamos jugando a que es sábado y sólo son las 21:00. Pero con una diferencia: los jueves en el Fotomatón probaré por primera vez todas esas cosas que más tarde se verán los sábados.

Los jueves serán más arriesgados y los sábados más ordenados. A ver… Digamos que los jueves en el Fotomatón venir a verme actuar será como ver a un grupo de narcotraficantes cabreados tirando las puertas abajo y matando a todo aquel que se les cruce en el camino hasta llegar a su objetivo y los sábados será como tumbarte al lado de un francotirador. (Que seguro que muchas veces falla porque le gusta beber y fumar hierba).

Por todo ello veréis que hay precios tan distintos… Porque un grupo de narcos es más barato que un francotirador.

Os aconsejo que no veáis monólogos míos antes de venir porque creo que no tiene nada que ver con lo que hacía hace tres años. Así que me parece justo que sepáis que si venís pensando que será una cosa blandita y educada… no lo es. No es familiar ni por asomo. Es más… ni se os ocurra venir con niños u os juro que yo mismo les obligaré a fumar,

Espero que esto resuelva las dudas de que diferencias hay entre el material que podrá escucharse en el Fotomatón y el material que podrá escucharse en La Chocita: en el Fotomatón intentaré ser un grupo de narcotraficantes y en la Chocita intentaré ser un francotirador.

Y si todavía no ha quedado muy claro, cómprate una entrada para cada uno de los sitios y saldrás diciendo: “Ah, coño! Ahora lo entiendo”

¡Ah! Y actuar en dos sitios sólo significa una cosa: Que os necesito todavía más.

¡Venid algún día, joder!

Lo de Hablar, Angel Martín

Merchandising

Aunque he aprendido varias cosas de mi paso por la tele, hay una que es especialmente cierta: Los cómicos lo tienen muy jodido para hacer su mierda.

Ahorrémonos los arrebatos de “¿estás diciendo tal cómico por estar en la tele es malo?” porque los tiros no van por ahí.

Cuando digo que los cómicos lo tienen muy jodido para hacer su mierda en la tele me refiero a que si eres cómico y quieres hacer comedia en televisión tienes que aceptar unas reglas.

Tienes que aceptar que esa idea que tienes en la cabeza pasará por varios despachos situados en varias plantas, y eso significa que en cada despacho y en cada planta habrá alguien que matizará tu idea porque en eso consiste su trabajo.

Da igual si al tipo o la tipa que está en el despacho le gusta tu idea porque están en ese despacho haciendo lo que tienen que hacer para mantener su trabajo, así que casi siempre que un cómico cuenta lo que él haría, la conversación en un despacho terminará con un “haz el favor de tener en cuenta que nos pueden ver niños y le tiene que gustar a cuanta más gente mejor. Sólo te pido que cambies estas tres chorradas”.

Me parece bien que la tele funcione así ya que es un negocio, y esto quiere decir que si quieres estar en él tienes que aceptar las reglas.

No, esta entrada no es para hablar de la tele. Es para hablar de Solocomedia.

Pero claro, la única manera de evitar los despachos en Solocomedia es conseguir que no haya despachos. No tengo claro cual es mi plan con Solocomedia.

De momento no es más que un rincón donde un grupo de personas a las que nos divierte la comedia venimos a hacer cosas que a nosotros nos divierten. Y esas cosas, a veces le gustan a más gente y a veces a menos.

Pero eso no cambiará la única regla que tengo para la comedia y que es que nos divierta a quienes la estamos haciendo.

Sí, así de egoísta soy con mi trabajo.

Me encantaría decir que me dedico a la comedia porque mi corazón sonríe al ver como la gente olvida sus problemas durante un ratito, pero sería una puta mentira gigantesca.

Me dedico a la comedia porque me apasiona, me ayuda y es el único trabajo donde puedo beber y fumar cuanto quiera y con quién quiera. Y porque al final te acabas rodeando de gente a la que le divierten las mismas cosas que a ti y esas cenas son mejores, claro.

Solocomedia nunca será de pago para los espectadores. Creo que sería absurdo.

Hace unos tres años se hizo un especial por el que algunos pagaron/pagasteis dos euros. Mejor no entraré en cuanto costó ese especial pero os puedo asegurar que no se recuperó ni la mitad de la inversión y eso tumbó el proyecto, pero por culpa de éste que escribe.

En mi cabeza, si Solocomedia lo veían 20.000 personas, era muy raro pensar que 3.000 personas no se gastarían 2 pavos por una hora de contenido exclusivo.

Me equivoqué.

No se vendió ni la mitad de esa cifra, creo. Y sí, me enfadé con vosotros. Os debo una disculpa. Aquí va:

Lo siento.

Pero aprendí que cobrar por ver sketches es absurdo porque eso es exactamente lo que ofrece Solocomedia de manera gratuita. A mejor en aquel momento no todo el mundo tenía 2 pavos, y tampoco se ofrecía la seguridad de que aquella hora fuese a ser maravillosa por el motivo que comentaba más arriba: Nuestras cosas a veces le gustan a más gente y a veces a menos.

Imagina que pagas 2 pavos y da la puta casualidad que es la hora que menos te gusta de Solocomedia.

Así que eso es algo que no volverá a pasar.

Pero como comprenderéis, tengo que probar todas las putas vías para evitar que “mantener Solocomedia” pase por incluir despachos. Estoy en ello.

Pero aparte de las marcas y esas cosas, como comprenderéis, también estáis vosotros y tengo que intentar coger algo de vuestro dinero de vez en cuando, pero como no sé donde vivís y entrar en casas de otras personas es delito, he optado por la opción más clásica del mundo: El merchandising.

Pero al pensar en merchandising se abren miles de dudas nuevas. Dudas como por ejemplo “¿Quién cojones va a querer una taza con el logo de Solocomedia?”.

El logo de Solocomedia, no nos engañemos, es una cosa muy poco rock y en Solocomedia nos gusta bastante el rock aunque a veces pueda no parecerlo.

No tiene sentido estar intentado hacer un contenido que tenga su propio sello y no trasladar esa idea al merchandaising. Así que uno de esos días -donde llevas en tu cuerpo más cerveza que sangre- tuvimos una idea.

Los diseños también tenían que ser nuestros. Tenían que ser diseños que a nosotros nos molaría tener. Así que se empezó a trabajar en eso y se abrieron otras dudas como por ejemplo “¿Quién cojones pasará al papel esos diseños?”.

Volvimos a sentir el peso de “todo son problemas” y entonces se llegó a la conclusión de que hay gente jodidamente buena por ahí a la que le pasa lo mismo que a nosotros. Gente a la que le apasiona su trabajo. Y entonces pensamos: “¿Te imaginas que entre toda esa gente a la que le gusta Solocomedia hay gente jodidamente buena en lo suyo?

Entonces empezamos a prestaros atención a vosotros pero en un sentido muy distinto al de si os gusta lo que hacemos. Damos por sentado que si estáis aquí es porque os gusta lo que hacemos. Quizá no siempre pero sí muchas veces. Y eso significa que ya tenemos algo en común y que-aunque suene ridículo- podríamos tomarnos una cerveza aunque sólo fuese hablando de la comedia que nos gusta.

Claro… si nos tomáramos una cerveza, antes o después os preguntaríamos a que os dedicáis vosotros. Porque a lo mejor vosotros hacéis cosas que a nosotros nos flipan y entonces a lo mejor podemos hacer cosas juntos simplemente porque nos apetece a todos.

Y en esa cosa nueva de prestar atención, estamos viendo cosas muy acojonantes de mucha gente. Incluyendo dibujantes claro.

De pronto, dio la puta casualidad que vimos el trabajo de alguien que nos parecía que encajaba perfectamente con una idea que habíamos tenido nosotros. Así que le buscamos y le contamos la idea y para lo que era. Y resulta que le gustó y le apetecía hacerla.

Así que os prometemos dos cosas:
1) Os vigilamos de cerca
2) Todo lo que ofrezcamos de merchandising será porque a nosotros nos gusta mucho.
Todavía no está montada la tienda, porque otra de las cosas que descubrí tras aquella hostia del especial fue a ir con cuidado así que antes de ponerme a fabricar miles de tazas, camisetas, bolsas o la idiotez que se nos ocurra, ofreceremos la opción de “reservar” sin tener que adelantar pasta.

El reservar es sólo por tener una idea de si tiene sentido tirar adelante con eso o no así que molaría que si no os interesa no hagáis la reserva porque esas cosas duelen.

Dicho esto, os presento el primer diseño pensado para el merchandising de Solocomedia.

El dibujo lo ha hecho David Fernandez y esto es sólo una muestra del talento que tiene este hijo de puta.

Esperamos que os guste y recordad… si en algún momento os apetece echar un cable, sabed que la pasta que se consiga del merchan se utilizará para mejorar Solocomedia.

Ah! Y gracias por seguir ahí. La sensación que genera saber que estáis es bastante la polla.

Nos vemos en algún concierto.

solocomedia_dibujo

Reporter@s

Los reporter@s han existido siempre.

No puedo imaginar la tele sin ell@s.

Si van a contarme que hay nieve en un sitio, necesito ver a alguien en la puta nieve para quedarme tranquilo.

No, no me sirve que me lo diga alguien que está muy calentito en su plató de televisión.

Estamos en 2016 y eso significa que si no me fío del tío que me está diciendo que está nevando en Wisconsin -porque por lo que sea no me cae bien- puedo ir a Internet, pinchar en este enlace http://www.skiinfo.es/wisconsin/informe-de-nieve.html y una institución gubernamental con sede en Wisconsin me dirá exactamente el tiempo que hace en Wisconsin porque -además de habernos gastado miles de millones en investigación para poder construir satélites y mandarlos fuera del planeta para que con unas movidas increíbles nos puedan asegurar que la información que nos llega del espacio es correcta- ellos están allí y con asomarse a la ventana ya lo saben y pueden decírmelo con una posibilidad de acierto del 99,9%. Y tenemos ese pequeño margen de error por si el día que llamamos te coge el teléfono el gilipollas.

Es más, si se diera el caso de que no me fíe de ese enlace, seguro que buscando un poco por Internet encuentro un enlace que me lleve directo a una WebCam de Wisconsin.

Sin embargo, si estoy viendo la tele, necesito que -si un presentador me dice que está nevando en Winsconsin- inmediatamente pase esto:
“Está nevando en Wisconsin y tenemos a una persona allí. ¿Qué tal por Wisconsin, Jose?”
– “Pues nevando”
“Gracias, Jose”

Y cortan la conexión con Jose, que se ha ido hasta Wisconsin para que yo me quede tranquilo.

Como he trabajado en televisión sé que la última frase de Jose, la que no se escucha, es “de nada, hijo de puta”. 

Pues además de a esto y en estos días, los reporteros se enfrentan a la política.

De hecho, en estas últimas semana, veo reporter@s por todas partes cada vez que enciendo la tele.

Están repartidos por todo el puto país cubriendo las mentiras del candidato que sea.

Aparecen en pantalla preocupados por cómo fingir que está pasando algo distinto pero que -en el fondo- saben que podría decir así: “Aquí seguimos, si. Escuchando la misma mierda de siempre sabiendo que al final pasará lo mismo”. 

Pero eso no puede hacerse porque está feo así que les toca rellenar ese tiempo tratando de hacer malabares lingüísticos para que a nosotros -desde casa- nos parezca que todo está siendo super emocionante.

He tenido la suerte de conocer la parte de atrás de ese curro y hoy quiero mandarles mi ánimo a tod@s ell@s.

Quiero que tod@s los reporter@s del mundo sepan que mi corazón se solidariza con el puto infierno que es rellenar el tiempo que tienen que estar en pantalla dando volteretas para que -una vez que devuelvan la conexión- nosotros no pensemos:

“¿Y este gilipollas?”

Así que esta vez va para ellos.

He querido enseñaros como sería el mundo de los reporteros si decidiesen ser completamente sinceros con nosotros.

Os quiero.

Escribir un blog aunque no tenga nada que decir

Me han dicho que si tengo un blog tengo que actualizarlo y eso es una puta presión que no sé muy bien cómo manejar.

Es decir:

¿Tengo que escribir aunque no tenga nada que contar?

Hay gente que me dice que tengo que contar lo que he comido, lo que me he puesto… Que tengo que decir los sitios a os que voy y –sinceramente- no quiero hacer eso. No quiero ser un tío que te cuente lo que ha comido, la ropa que lleva y los sitios a los que va. Básicamente porque no eres mi madre.

Entiendo que mi madre quiera saber qué he comido, si voy o no abrigado o si estaré en casa de Tomás, donde -por supuesto- su madre llamará en cuanto llegue.

Me largué de casa precisamente para no dar explicaciones así que no esperes que use mi blog para contarte lo que hago.

Creo que usaré mi blog para lo que quiera.

Principalmente porque es mi blog. Así que si después de esto decides volver a pasar por aquí cuando diga en Twister (me refiero a “Twitter”, pero es que cada vez que lo escribo el corrector del Word lo cambia por “Twister” así que he pensado que sería justo dejarle ganar al menos una vez), en Factbook (Me refiero a “Facebook” pero el puto Word me hace lo mismo que me hace con “Twister “sólo que este lo cambia por “Factbook”) o en cualquier otra red social que exista entonces y me digan que tengo que tener porque a veces salgo por la tele, que he actualizado mi blog y piensas en volver, que sepas que puede que nada de lo escrito tenga sentido.

Y este es mi primer post de esta temporada.

He pensado que sería práctico utilizar el hecho de no saber qué cojones contar en mi blog para contar que probablemente este blog no consiga posicionarse de una manera más o menos decente en Google porque sí… Porque la única etiqueta fija que podrán poner será “Blog”. Así que si te interesa este blog, guárdalo en favoritos ya que llegar hasta aquí dentro de unos años será prácticamente imposible.

Dentro de unos años ya no estaremos aquí porque nos habrá congelado una bola gigante de fuego.

Y esto realmente lo creo.

Creo que acabará con el planeta tierra una bola de fuego gigante que nos convertirá en hielo en cuanto nos roce.

El fuego helado se llamará.

Será la primera vez que pase en toda la historia del universo pero jamás nos enteraremos ya que acabará con todos nosotros.

Al menos yo moriré sabiendo que tengo razón.

Adiós.

Último intento.

Hace muchos años, monté una chorrada junto a Dani Mateo que se fue al garete. Se llamaba www.nuestrascosas.tv. Teníamos una ardilla como logo y grabamos algunas cosas que deben estar por algún rincón de Internet. Si las encontráis, hacednos el favor de no recordárnoslo. Principalmente porque éramos más jóvenes y ver esos videos es como confirmar que nos estamos acercando a la muerte a pasos agigantados. Pero aunque aquel proyecto no funcionó porque no teníamos tiempo y tampoco idea de cómo cojones funciona Internet, me quedé con las ganas de seguir intentándolo. Monté Solocomedia y nos dimos otra hostia con el proyecto por varios motivos. Solocomedia ha estado apagada durante tres años. Tres años después he decidido intentarlo otra vez.

Si esta vez no sale bien, lo más probable es que chape este proyecto o lo vuelva a abandonar durante otro tanto de años y me vea con 50 tacos tratando de reanimarlo pero todavía más despistado de lo que estoy ahora.

Aunque creo que algunas cosas no son necesarias porque son personales, quiero responder a una pregunta que he leído alguna vez desde que se decidió retomar Solocomedia. Es una pregunta sobre si estarán las personas de siempre y la respuesta es algunos sí y otros no. Y estarán mientras ellos quieran y puedan. Al fin y al cabo los que pasan por aquí se apuntan porque les apetece.

Sobre los que no estarán sólo diré que no estarán por cosas nuestras.

Cosas de todo tipo. Cosas buenas, malas, absurdas, infantiles, adultas, grotescas, increíbles… pero cosas nuestras al fin y al cabo.

Pero como no nos conocemos todos personalmente y es más que probable que cada uno saqué sus propias conclusiones de porqué hay dos personas menos esta vez (Rober Bodegas y Alberto Casado), no tiene sentido perder tiempo con eso. Creo que todos sabemos lo que algunos pensamos del “Sálvame”.

Pero se les echará de menos. Porque aunque son dos tipos con un gran talento para la comedia, ahora mismo no podemos trabajar juntos por cosas nuestras.

Pero están todos los miércoles a las 22:30 en el teatro alfil (Madrid) con “Pantomima Full” y deberíais ir a verlos. De hecho cuando no sepáis que hacer deberíais buscarlos en el teatro o en cualquier bar y pasaréis una noche de puta madre. Supongo que os harán hacer planking o alguna de sus mierdas pero os compensará.

Dicho esto, entenderé que haya gente que deje de seguir este proyecto porque si lo conocías de antes y sólo te interesaba por esa combinación, probablemente no tenga sentido que sigas por aquí porque esa combinación ya no está. Habrá otras con la misma intención que he tenido desde aquel fracaso llamado “nuestrascosas”: tener un rincón donde solo hay comedia que nos divierte a los que la estamos haciendo.

Algunas cosas estarán bien, otras serán una puta mierda pero todos tenemos ya una edad donde sabemos que eso va así.

Habrá gente a la que verás mucho y gente a la que verás menos pero te advertimos que todos somos bastante bebedores, fumadores, estamos jodidos con nuestras mierdas pero nos gusta juntarnos en un rincón sin reglas donde hacer el idiota sin que nadie pueda decirnos nada y por supuesto estás invitad@ a pasar e incluso quedarte.

Si eres demasiado fin@ te aconsejo no quedarte porque tarde o temprano te ofenderemos con algo. O quizá no. Pero si pasa, no quiero que luego digas que no te avisamos.
Respecto a “La regla de oro”, sigue vigente.

De hecho ahora más que nunca. Por si no la conoces, te la recuerdo:

“Esto es gratis. No me toques los cojones”

Pasado mañana empieza Solocomedia. Otra vez.

Voy a ponerme un whisky. No me gusta. Pero suena Bob Dylan y hay que hacerlo.

Intentaré ir al grano.

Es el último intento. Ha habido amagos, etcétera, pero nunca han sido de verdad.

Hasta ahora. Si después de ésta, Solocomedia no funciona, lo cerraré y cuando sea viejo le contaré esta historia a gente que me vaya encontrando por la calle. Iré contando la historia de Solocomedia a todo el mundo. De día y de noche. Con sol o con lluvia. Estaré contando esta historia todo el puto rato. Cuando salgas con prisa de alguna tienda, te estaré esperando fuera para cogerte por el brazo y decirte: “¿Te he contado alguna vez que intenté…?” Te obligaré a darme un empujón sino quieres escucharme. Seré el viejo más tocapelotas que te puedas imaginar. Me odiarás más de lo que hayas odiado nunca a tus padres.

Si te ha parecido una barbaridad que sugiera la posibilidad de que puedas no amar a tus padres, quizá deberías salir de aquí cagando leches.

Digamos que este es un sitio para gente que cree que a ratos puedes odiar a tus padres y hacemos bromas con eso.

Así que si ese tipo de cosas te molestan, lo mejor que puedes hacer, es no quedarte.

Pero cuenta a los demás porque te has ido. No queremos que tus amigos groseros se queden sin saber que estamos por aquí.

Tampoco es vayamos a ser groseros todo el rato pero nos gusta avisar de esa posibilidad.

Generalmente todo será jodidamente raro o absurdo. Así que si necesitas que todo tenga una explicación, tampoco estás en el sitio correcto. Aunque a veces habrá cosas que tengan mucho sentido y si no vienes, te las perderás.

No sé… Si quieres puedes dejar tu teléfono por aquí o decirle a algún amigo tuyo que vaya a quedarse, que te avise cuando hagamos piezas que te puedan gustar a ti.

Hablando de piezas… Lamentablemente no podrá haber una pieza diaria.

Por el momento habrá que conformarse con una semanal o las que a nosotros nos salgan de los huevos.

Resulta que algunos de los que estamos por aquí, a veces bebemos y tomamos decisiones justo en ese momento.

Así que ahora mismo podemos comprometernos a una pieza a la semana pero no podemos prometer que no vaya a existir una semana donde pongamos dos.

Dependerá básicamente de las cervezas que tomemos y lo despistados que estemos. Además es verano. Todo pinta que esto será un puto caos pero eso sí… con al menos una pieza a la semana.

Sobre nuestras intenciones con este proyecto…

Ahorrarnos la pasta de ir terapia para entender algo de toda esta mierda.

Digamos que Solocomedia es una especie de cajón que se irá llenando de mierdas que a nosotros nos divierten. Eso es lo segundo que puedo prometerte: que a nosotros nos divierten.

Así que, por resumir…

Solocomedia es un puto caos que a nosotros nos divierte y a ti no te cuesta pasta.

También avisamos que, como lo petemos mucho, caerá una de esas tiendas donde

venderemos mierdas para conseguir dinero y hacer más piezas, pero ese gasto será

opcional, así que no cuenta.

Dicho esto…

Si te interesan los caos que le divierten a otros o a veces piensas que, si lo llegas a saber, le dan por el culo al entrañable viejo que has dejado pasar delante de ti en la cola del supermercado… bienvenido.

¡Ah! Y hemos escrito esto mientras sonaba “She belongs to me” de Bob Dylan y fumábamos.

Lo comento por si quieres leerlo así.

EL DOS HOSTIAS

En los gobiernos falta una figura que creo podría arreglar algunas cosillas.

Como no existe me he tomado la libertad de ponerle yo el nombre, pero cualquier otra propuesta será bienvenida.

A esta figura la he llamado:

“El dos hostias”

Será una figura puesta por el pueblo.

“El dos hostias” no pertenece a ningún partido.

Es más… la política se la pela.

Ni siquiera necesita saber nada de política.

“El dos hostias” no tendrá ni voz ni voto.

No podrá opinar sobre ninguna decisión que tome el presidente porque el presidente del país será alguien escogido por el pueblo así que “El dos hostias” no se meterá en ninguna de las decisiones que tome el presidente.

No juzgará si los impuestos suben, bajan, si hay mucho o poco paro, si los recortes son demasiado…

Nada de eso es asunto suyo.

“El dos hostias” solo tiene una misión.

Una misión muy sencilla.

Si en algún momento, el presidente de un país sugiere que la única solución es ir a la guerra y matar, le dará dos hostias en la puta garganta sin mediar palabra.

Y mientras el presidente aún está retorciéndose en el suelo intentando coger algo de aire por el pequeño hueco que ha quedado en su inflamada traquea, será sustituido por otro.

Es un sistema muy rudimentario y sé que la violencia no es la solución pero creo que si dos puñetazos en la puta garganta van a salvar miles de vidas y sirven para que el siguiente presidente se lo piense un par de veces antes de sugerir salir a matar vale la pena probarlo.

No entiendo nada de política.

Nada.

Pero entiendo de egos.

Y alguien que se cree capaz de gobernar un país tiene que tener un ego del tamaño de un templo Maya.

Nadie puede subirse a un estrado y decir:

“Desde mi humildad os digo que puedo arreglar todos los problemas de este país”

Y su ego, si consigue poder, será alimentado y crecerá hasta convertirse en el muñeco blanco de cazafantasmas.

Ese muñeco no es muy distinto de la gente con poder.

Sale a la calle a pisotear personas y destrozarlo todo con una sonrisa de oreja a oreja.

Así que mi principal problema con la política es que no puedo confiar en alguien que se cree capaz de gobernar un país sea del partido que sea.

En mi mundo, el presidente de un país debería ser alguien al que le da mucho miedo serlo pero como todos saben que es el mejor para el puesto deciden que sea él y le echan un cable.

Pero como eso no puede ser por muchos motivos, creo que habría que intentar que la persona que gobierna, al menos no pueda jodernos la vida para siempre.

Hay diferencias que pueden tardar siglos en solucionarse, especialmente cuando nadie quiere escuchar, pero sospecho que si eliminamos la parte en la que nos matamos para agilizar el proceso, la negociación será más llevadera.

Pero repito:

“El dos hostias” solo podrá golpear en la garganta cuando la propuesta sea salir a matar.

Pero hasta que “El dos hostias” exista hay que seguir luchando desde Twitter.

Por cierto:

Deberíamos dejar de decir que estamos superjodidos con todo lo que está pasando en el mundo porque creo que no estamos tan mal.

Al menos ahora mismo.

Acabo de entrar en Twitter y aquí va la lista de los temas que son TT a las 09:03 del martes 5 de Agosto de 2014:

No parece la lista de un país muy indignado con nada así que nos podemos relajar.

TWITTER

No me vas a convencer de que eres la polla por más que retuitees cada puto piropo que te hacen.

¿Te imaginas que Al Pacino retuiteara cada vez que alguien dice que “El padrino” es la hostia?

¿A que te caería mal?

¿A que llegaría un momento que dirías: “Hostia, Al Pacino! Que pesado eres cabrón. Ya sabemos que estás super bien en el padrino. Para de retuitearlo. ¿Otro retuit? ¡Unfollow!”?

Al Pacino ni siquiera tiene tuiter.

No tiene la presión de “¿habré ganado followers o los habré perdido?”

Al Pacino no se levanta por la mañana en plan:

“A ver si consigo ser TT con #AlPacinoforpresident”

No.

Al Pacino se levanta por la mañana y se hace un café que se toma leyendo algo.

Y si la taquilla de su última película ha sido espectacular no corre a ponerlo en twitter.

“Mi peli lo ha petado!! Gracias a todos!”

Es Al Pacino.

No necesita convencer a nadie de que es bueno.

Aunque sus últimas películas digan lo contrario en algunos momentos.

Que por cierto:

También lo sabe.

Si Al Pacino tuviese twitter no necesitaría que un desconocido con la foto de perfil de un gato con una metralleta le dijese:

“Tu última peli es puta mierda”

Ya lo sabe.

No entiendo a la gente que aprovecha twitter para insultar.

Todos los tuits con insulto deberían llevar por ley la ubicación desde donde se ha escrito para que el insultado pudiese ir a romperte la cara.

Una aplicación nueva que detecta que si hay un insulto en tu tuit, sin que tú puedas evitarlo ponga tu ubicación exacta en el tuit.

Ya veríamos cuantos valientes quedan.

Me fascina esa gente que se pone un nombre falso, una foto falsa y aprovechan para insultar.

“Soy tan valiente que me he disfrazado para decirte lo que pienso de ti”

Tampoco entiendo que te piques.

Si alguien te insulta bloquéale y a tomar por el culo.

“Es que luego se hacen otra cuenta y siguen insultando”

Pues le bloqueas otra vez.

¿quién crees que se cansará antes?

¿El que solo tiene que clicar un botón o el que tiene que crearse una dirección de correo nueva, otro perfil en twitter e insultarte una vez?

Se rendirá.

Y si no se rinde, mejor.

Al menos sabes que es una persona que está encerrada en casa y no en la calle estropeando el planeta.

No quiero que parezca que no me gusta twitter.

Me gusta.

Mucho.

Todo lo que me pueda gustar algo que no tiene sentimientos, claro.

Pero me gusta.

Es solo que creo que hay cosas que deberían moderarse.

Puede que lo de retuitear piropos sea lo que más nervioso me pone.

En segundo lugar la gente que insulta.

En tercer lugar el repetir una y otra vez lo mismo.

Si no he querido ir a tu cosa la primera vez no iré a la segunda y mucho menos a la tercera.

Este último error yo lo cometo constantemente.

Estoy tratando de corregirlo.

No prometo que sea rápido.

Pero si te molesta infinito bloquéame y ya está.

Hay unas cuantas cosillas más que no acabo de entender sobre twitter pero las más importantes están en este video.

Échale un vistazo y si te gusta o estás de acuerdo… compartelo, anda.

Ahórrame tener que retuitearlo todo el rato.

Whatsapp

La función principal de “whatsapp” es descubrir a todos aquellos que están mal de la puta cabeza.

Voy a intentar que esta entrada sea un poco más larga pero en realidad podría dejarlo aquí porque creo que casi todos estaremos de acuerdo en la primera frase.

“Whatsapp” debería tener algún tipo de microchip que si te conectas más de cincuenta veces en menos de diez minutos para entrar en el perfil de alguien que no te está escribiendo, envíe una señal a la comisaría más cercana a ti para que la policía pueda ir a tu casa a dispararte en las manos.

Sin explicación.

Sonará el timbre de tu casa, abrirás, un policía te pondrá las manos contra la pared, el otro te pegará un tiro en cada mano y se irán.

“Whatsapp” no ha venido para hacernos la vida más fácil.

Ha venido para que vivamos en una psicosis constante.

Cambiar tu foto de perfil hará que algunos te pregunten que porque has cambiado la foto.

Cambiar tu estado hará que algunos te pregunten que porque has cambiado tu estado.

No conectarte hará que algunos te pregunten que porque no te has conectado.

Pero conectarte hará que algunos te pregunten que porque te has conectado.

“Whatsapp” es un campo de minas.

Lo ha inventado un loco.

El inventor de “Whatsapp” vive en una cueva como la de Batman donde tiene miles de pantallas de ordenador y desde allí controla la última hora de conexión de todos los que tiene “Whatsapp”.

Cuando nos llaman de número oculto, es él.

Nos llama porque hace mucho rato que nuestro teléfono no se conecta a “whatsapp” y quiere saber que pasa.

Si descolgáramos escucharíamos a alguien susurrarnos algo en un idioma inventado.

Pero nunca descolgamos.

Porque hemos inventado esa regla de no coger llamadas de números ocultos.

Esa regla nos hace sentir fuertes.

Poderosos.

Nos hace creer que aún tenemos el control.

Por eso he contratado a un loco que está creando una aplicación nueva.

Es algo que meteremos en todos los teléfonos y hará que te llame quién te llame, en un pantalla ponga:

Número oculto.

Sea quién sea.

No lo cogerás porque siempre pondrá número oculto.

Aunque al final acabaras cogiéndolo.

Y le perderás el miedo a las llamadas desde número oculto.

Pero al principio.

Durante uno o dos días.

A lo mejor no coges el teléfono.

Y ese rato.

Aunque sea corto igual te alejas un poco del teléfono y vives un ratito.

Por desgracia, hasta que la aplicación esté terminada, me temo que el loco que inventó “whatsapp” sigue ganando y está haciendo que nos pasen cosas como las que contamos en este nuevo video de “Un día cualquiera”.

El Quijote

He decidido dejar la educación a un lado.

Solo me ha servido para que gente que me parecía completamente gilipollas piense que me cae bien.

Educación igual a Úlcera.

He perdido la cuenta de los minutos que he perdido escuchando a gente cuya conversación dejó de interesarme en el minuto dos.

Y al revés.

Pienso en todos los minutos que habrá perdido la gente que no me haya dicho que le parezca gilipollas solo por se educados conmigo.

Cada día morimos un poco.

Y eso, amigo mío, aunque te parezca una frase hecha… es un hecho.

Cada décima de segundo que pasa, mueres un poco.

Te acercas a la muerte.

Te acercas a ese momento donde harás un balance rápido de tu vida y morirás satisfecho o deprimido.

Esa será la sensación definitiva.

Imaginemos que realmente es así.

Que al morir, solo nos queda la sensación final.

La sensación que resulta del balance de todas las cosas que has hecho y que no.

Las cosas que no hacemos acostumbran a no ser hechas por dos motivos:

1. – No tenemos el dinero para hacerlas

Monetarias.

Hay muchas cosas que no podrás hacer por un tema de presupuesto.

Pero ese es tu puto problema.

Si te gustan las cosas que no te puedes permitir, eres gilipollas porque no estás disfrutando de las que te puedes permitir así que si al morir te quedas jodido por las cosas que no has hecho por temas de presupuesto, creo que te lo mereces.

Si te ha molestado que te llame gilipollas, deberías volver a leer la parte en la que cuento que he decidido dejar de ser educado.

2.- Eres un cobarde.

Podríamos desarrollar este punto pero creo que todos nos hemos entendido y esto es una entrada de blog donde hay que controlar el número de las palabras según las leyes universales sobre los putos blogs.

¿Sabíais que hay un número correcto de palabras a utilizar en los blogs para asegurarte un mayor número de visitas?

Me parece mágico que alguien se abra un blog para decir lo que le de la gana pero controle el número de palabras para asegurarse que la gente lo lee.

¿Imagináis a Cervantes contando el número de palabras de “El quijote”?

“El Quijote” es ese libro que no hemos leído entero ninguno de los que estamos aquí pero no lo reconocemos.

Y no lo reconocemos por que no sabemos si el que tenemos delante lo ha leido y el hecho de que nosotros no lo hayamos hecho le hará pensar que somos unos incultos.

Y deberíamos tener claro que si a alguien le parecemos incultos por no haber leido “El Quijote” es gilipollas.

1.- Cualquiera que se crea superior solo por haber leido/estudiado/ahorrado/ viajado/ follado más que nosotros… es gilipollas.

Yo no he leido “El Quijote” y no creo que lo lea nunca.

Me da pereza.

Así de simple.

Me da palo leerme “El Quijote”.

No es por el número de páginas.

He leído cosas más largas.

Es algo personal entre “El Quijote” y yo.

Y creo que cuando muera no pensaré:

“Mierda… debí haber leido “El Quijote” en lugar de aquel libro que aunque nadie tenía ni puta idea de que existia, me entretuvo”

Es más…

Si no te gusta leer… no leas.

No creo que al morir pienses:

“mierda! Debería haber leido más”

Porque si ese es tu último pensamiento, creeme que creo que has tenido una vida muy llena.

Un “Debería leído más” no te deja el mismo mal cuerpo que “Debería haber dicho más veces “te quiero””

Un “Debería haber leido más” suena a:

“bueno… pues ya que tengo que decir algo que no haya hecho para poder ser enterrado, diré que debería haber leído más”

Me gustaría seguir escribiendo pero llevo 624 palabras.

24 más de lo necesario para que alguien lo lea.

Perdón.

Mierda!

Termino con 645

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