Category: Actualidad

TQ

El día que se sustituyó “te quiero” por “tq” fue cuando todo se fue a la mierda.

El día en que a alguien le pareció que escribir “te quiero” le hacía perder demasiado tiempo y optó por escribir “tq”.

Podría llegar a entender que alguien hubiese tomado esa decisión si la palabra que hubiésemos escogido los seres humanos para expresar el sentimiento de querer alguien fuese una palabra que escribirla o decirla te quitara cuarenta y cinco minutos.

No apetece meterte con alguien en la cama, darle las buenas noches y saber que te quedan cuarenta y cinco minutos por delante para decir “te quiero”

En ese caso, simplificar la palabra no me parecería algo absurdo.

Me parecería normal.

Incluso sano.

Porque a lo mejor tú no estás muy cansado y no te importa pasar cuarenta y cinco minutos diciendo la palabra pero si la otra persona está agotada, no es justo que tenga que esperar cuarenta y cinco minutos antes de cerrar los ojos.

Y necesario.

Porque a lo mejor un día despiertas con el tiempo justo y tienes que optar entre llegar tarde al trabajo porque no quieres irte de casa sin decirle esa palabra a tu mujer o no decírselo.

Sabiendo que si no se lo dices a lo mejor ella se queda preocupada.

En ese caso entendería que el ser humano hubiese optado por simplificar la palabra.

Pero no entiendo el ahorro de letras en algo que no se tarda nada en escribir.

Y como después de mandar “tq” nadie le dio dos hostias, ese sistema empezó a aplicarse a más palabras.

Imagino al tipo corriendo por la Gran Via al grito de:

“¡¡Mi vida no me permite escribir todas las letras que tiene esta palabra!!”

Y poco a poco, los que escribían todas las letras de las palabras se convirtieron en una especie en extinción.

Pero alguien decidió hacer un último intento por devolver a las palabras todas sus letras e inventó el corrector del iphone.

Un aparato que en cuanto pones dos letras juntas te las cambia por palabras.

Un guerrero solitario que intenta que no se pierda el lenguaje escrito.

Una aplicación que cada día recibe millones de insultos pero a pesar de todo sigue ahí.

Una aplicación que la mayoría vemos como un enemigo por un motivo muy simple:

No nos hemos parado a pensar realmente como funciona.

Hasta ahora.

En este video se demuestra que el corrector ha llegado a nuestras vidas para hacer el bien.

Ha llegado para evitar que un día le escribas a alguien “te quiero” y no entienda lo que quieres decir.

Ama al corrector.

Nosotros lo amamos.

Tanto, que al final del video, podrás escuchar la canción del corrector.

TOP MANTA

Hace un par de semanas hice algo que hacía años que no hacía:

Coger una película del videoclub.

Viajé al pasado.

Recordé cuando de crío, ir al videoclub era una fiesta.

El viaje al videoclub se hacía con nervios.

Y si al acercarte al videoclub veías a alguien que también iba al videoclub acelerabas el paso para entrar antes que él.

No bromeo.

Si de niño hubiese tenido un revolver, en la puerta de ese videoclub hubiese muerto mucha gente.

Me he tomado la licencia de dar por sentado que sería un niño con muy buena puntería.

Si de niño hubiese tenido un revolver seguramente hubiese pasado los sábados disparando a calabazas en el campo.

Para que eso pasara mis padres deberían haber aprobado que yo tuviese un revolver, claro.

Algo que conociendo a mis padres no creo que hubiesen aprobado.

Pero da igual…

Si de niño se hubiesen dado una serie de circunstancias que no se dieron, seguramente ahora estaría en la cárcel.

Me alegro de no haber tenido un revolver cuando era niño.

Al tema…

Cualquiera que entrase antes que tú en el videoclub era un enemigo.

Era alguien que podía coger de la estantería la carátula de la película que tú querías alquilar.

Incluso aunque no estuviese seguro de querer llevársela.

En un videoclub, si eras un cobarde hijo de puta, podías bloquear la película cogiéndola entre tus brazos mientras mirabas el resto.

Como no había Internet, escoger una película era un proceso lento.

Como no había Internet no sabías casi nada de las películas.

Mirabas la carátula y si te gustaba leías la sinopsis.

Una vez escogida le preguntabas al dependiente si la había visto y él te daba su opinión.

Su opinión experta:

“A mi es que no me gustan las de acción”

Y con esa información decidías.

Con el tiempo, el videoclub hizo algo aún más fascinante:

Películas pirata.

Había un catálogo con las películas que aunque no estaban a la vista por si entraba la policía pero que él tenía en el cuartito de atrás.

Lo acojonante es que esas películas, incluso siendo en VHS se veían mejor que las que venden en el top manta.

Nunca he comprado una peli en el top manta.

Y eso que han intentado convencerme con argumentos tan convincentes como:

“Si se ve mal, vienes mañana y te la cambio. Yo siempre estoy aquí”

¿En serio?

¿Siempre estás aquí?

Supongo que te refieres a “siempre que alguien no grite “¡agua!”, claro”.

Tampoco tengo muy claro cual es el criterio para decidir que la película pirata que has comprado no tiene la calidad esperada.

Es decir:

Sabes que se verá y escuchará como la mierda porque se ha grabado desde la butaca de una sala de cine.

En serio alguien ha tenido esta conversación:

“Hola. Me alegro de verte. Aunque me dijiste que tú sitio era la calle princesa, no has vuelto allí en dos años. Pero no hablemos de eso. Lo importante es que hace dos años te compré esta película y me gustaría cambiarla porque a la mitad, se escucha a un señor toser”

No creo que nadie devuelva una película comprada en el top manta.

Y si alguien lo ha hecho que cuente su experiencia por favor.

Cuando el otro día salí del videoclub recordé algo que también existió cuando yo era más joven:

El video comunitario.

Los que no vivisteis eso os perdisteis algo grande.

El video comunitario era un canal de la tele que estaba conectado a alguien del edificio que había decidido que todos podíamos ver la película que el alquilase si poníamos ese canal mientras él la veía.

Es decir:

Alguien que tenía video y la posibilidad de alquilar una película había decidido compartir ese lujo con el resto de vecinos.

No había condiciones para acceder a ese canal.

Alguien muy majo decidía compartir.

Y eso me llevo a pensar en la diferencia que hay entre los vecinos de antes y los de ahora.

Los de antes compartían sus cosas.

Los de ahora no.

Los de ahora no comparten nada.

Es más…

Ponen contraseña a una de las cosas más hermosas que existen:

Su red WIFI.

Es hermoso conectarse a Internet y ver que hay muchas redes wifis a tu alrededor pero es triste ver que todos le ponemos contraseñas para que nadie las use.

Sin embargo a veces pasa algo:

Un vecino tiene su red wifi desprotegida.

Y entonces, por jugar, nos conectamos a ver que tal va.

Y si va bien… nos quedamos conectados.

Y eso… aún no sé si está bien o está mal.

Pero porque en Internet aún es complicado saber que está bien y que está mal.

Algo que en la vida real no pasa.

Por eso hemos hecho este video.

Para que saques tus conclusiones sobre si robar está bien o mal.

Este video es para todos aquellos que os conectais a la wifi del vecino y para todos aquellos que sabéis que se conectan a vuestra wifi.

MTV DOBLAJE

No voy a opinar sobre si las películas o los programas que llegan de EEUU deberían doblarse.

Que cada uno escoja lo que más le guste.

Estaría bien que los que prefieren la versión original tuviesen más opciones pero ese es otro tema.

Lo que me gustaría comentar es lo extraño que me resulta ver a un chicano de metro noventa, lleno de tatuajes, cachas y con dentadura de oro con la voz que tendría el niño rubio de “Salvados por la campana”.

Creo que habría que buscar la manera de corregir eso porque os juro que es muy raro.

Ya hay cosas suficientemente turbias en el mundo del doblaje como para meter más.

¿Acaso no había suficiente terror en el hecho de que los niños estén doblados por señoras mayores?

Es casi tan turbio como saber que las risas de lata que se utilizan son de personas que ya han muerto.

Hay cosas que tienen solución.

No uses el sonido de risas que se grabaron en 1940.

Cámbialas.

No digo que las cambies cada vez que muera uno de los que se rien.

Aunque si hubiese opción de silenciar su risa de la del resto del grupo, yo me quedaría más tranquilo.

Pero cada año puedes grabar risas nuevas.

Pero volvamos al chicano de dos metros con la voz de Zac Morris.

Imagino las salas de doblaje de MTV llenas de quinceañeros blancos muy pijos bebiendo con pajitas en tetabricks de zumo fingiendo que son tan duros como Samuel L. Jackson en “Pulp Fiction”.

No me lo creo.

Así que si hay alguna manera de buscar voces duras para los tíos duros, agradeceré que lo hagan.

Y ojalá al otro lado del charco, haya un americano escribiendo que se le hace muy raro ver a un tío como Gabino Diego con la voz de Morgan Freeman.

PRIMERA MENTIRA

El otro día escuché como unos padres le preguntaban a su hijo:

“¿A quién quieres más? ¿A papá o a mamá?”

Y el niño, sin pararse a pensar dijo:

“A mamá”

Me hubiese encantado que el crío añadiera un:

“Y ahora papá, si eres tan amable, lárgate a otra parte con tus preguntas de mierda”

Pero era demasiado pequeño para elaborar esa frase.

Aunque el daño ya estaba hecho.

El padre iba a estar jodido un tiempo.

Y entonces me di cuenta que cuando eres niño, durante algún tiempo no conoces la mentira.

Dices la verdad pase lo que pase y duela a quién duela.

No sabes que puedes inventarte emociones para no hacer daño.

Lo descubrimos con el tiempo.

Hay un día, que sin saber porqué, no decimos la verdad.

Mentimos.

Mentimos en algo muy pequeño.

La primera mentira supongo que es algo experimental.

Probamos que pasa si en lugar de decir que “sí” decimos que “no”.

Y probablemente la primera vez que mentimos lo hacemos con algo tan ridículo y pequeño que la persona a la que engañamos se ríe y eso nos lleva a pensar que mentir es divertido.

Y empezamos a mentir en más cosas para que la otra persona se ría.

Y un día pensamos que a lo mejor, podemos mentir para beneficiarnos.

Y lo hacemos.

Y nos beneficiamos.

Y la mentira nos empieza a gustar.

Y mentimos más a menudo.

Siempre.

En todo.

Y dejamos de distinguir mentiras grandes de pequeñas.

Nos convertimos en mentirosos.

Y desde que existe Internet podemos mentir en todo.

Podemos inventarnos que somos otra persona completamente distinta.

Hombres por mujeres, mujeres por hombres, viejos por jóvenes, jóvenes por viejos, tontos por listos, listos por tontos, feos por guapos, guapos por feos, gordos por delgados, delgados por cachas, casados por solteros…

Podemos ser lo que la persona que está al otro lado de la pantalla busca solo para jugar a seducir o por sentir la sensación de tener a una persona que no conoces enamorada de ti.

Descartando que la otra persona esté jugando a que está enamorada de ti.

Pero si en algún momento decides verte con alguien a quién has mentido tendrás que escoger alguna de estas opciones.

Sexo virtual

Hay muchas descripciones sobre que es ser tímido pero después de hablar con varios amigos míos que lo son, he llegado a la conclusión de que la definición exacta de ser tímido es la siguiente:

“Una puta mierda”

Hay grados de timidez pero conozco a gente que entre preguntar a alguien por una calle o pegarse un tiro en el cielo de la boca, escogerían pegarse un tiro.

Cuando intento explicarles que para pegarse un tiro necesitarían comprarse una escopeta y eso implica hablar con el dependiente siempre me dicen lo mismo:

“Pero podríamos darte el dinero y nos la compras tú”

Uno de ellos está muy preocupado porque tiene treinta años y quiere formar una familia pero cree que no lo conseguirá porque tiene un problema:

Solo es capaz de hablar con las chicas que no le gustan.

Así que mientras una persona normal, cuanto más queda o habla con otra persona significa que más le gusta, en su caso, cuanto más queda o habla con una chica significa que más le repugna.

Algo que siempre termina con la chica proponiéndole ser novios y con él diciendo:

“Ni de coña”

Sin embargo, su vida social en Internet es perfecta.

Incluso liga.

Mucho.

Con chicas que le gustan.

Asegura que en Internet puede ser él mismo.

A veces tiene sexo virtual.

Por supuesto nunca enseña la cara.

Algo que me parece curioso.

Cree que si enseña su cara, la chica se irá pero tiene una fe ciega en su rabo.

Pero hay algo que me preocupa:

Si quiere formar una familia, tarde o temprano tendrá que tener un primer encuentro con una chica y si pasa más tiempo en Internet, cuando llegue el momento no sabrá como comportarse.

Por eso, junto a Lara Álvarez hemos creado este video.

Un video donde intentamos ayudarle con ese primer encuentro.

Este video es para ti, Juan Carlos.

Y por supuesto para todos aquellos que sean tan tímidos que prefieren enseñar su pene antes que su cara.

 

Vida virtual

Hay un programa en MTV que se llama “Catfish: mentiras en la red”.

Si tú has conocido por Internet a alguien que asegura estar tan enamorado de ti como tú de él pero no consigues tener una cita en persona, llamas al presentador de Catfish y él se encarga de:

1.- Descubrir si la persona con la que estás hablando es realmente quién dice ser

2.- Que tengáis esa cita y os conozcáis.

No hay que ser muy listo para saber que si alguien que te dice que está enamorado/a de ti, evita tener una cita contigo es o bien porque no es quién dice ser o bien porque no está enamorado/a de ti.

Pero hay gente que no llega a esa conclusión y necesita llamar a un investigador.

Aprovecho para pedir que si alguna vez se acaba el mundo y hay bunkers con aforo limitado, pongamos a esas personas al final de la cola.

Es más…

Pongamos a esas personas en otra cola y digámosles que es la del Bunker.

Si se han creído que alguien que no quiere verles está enamorado de ellos, se creerán esto.

Los que se enamoran por Internet aseguran que es mucho más bonito porque enamorarse por Internet hace que te enamores de la personalidad.

No del físico.

Pero volvamos a Catfish.

Casi siempre, la persona que evita el encuentro acaba cediendo a tener una cita y (¡Oh, sorpresa!) no es quién dice ser.

Lo habitual es:

1.- No son los de la foto

2.- Son mucho más mayores de lo que decían

3.- No tienen el status social que decían tener

4.- Habían dicho que eran chicos y en realidad son chicas o al revés

Y entonces, la persona que ha llamado al programa se viene abajo porque no se lo esperaba.

Y el que ha mentido suelta el discurso de:

“Pero aunque no sea el de la foto, era mi corazón el que escribía. Tenía miedo de que si te enterabas de que no era…

1.- Tan guapo/a

2.- Tan joven

3.- Tan rico

4.- Tan hombre / mujer

… no quisieras hablar más conmigo”

Todas las mentiras están relacionadas con el físico.

Aún no he visto un solo caso donde la persona sea la de la foto y el problema sea que no es tan romántico como cuando escribía o tan inteligente como cuando podía consultarlo todo en Google sin que tú te enterases.

Es decir:

Al final lo que importa de verdad a esas personas es el primer encuentro real.

En Internet, casi siempre ocultaremos o cambiaremos todo lo que no nos guste de nosotros.

Por eso me he apuntado junto a Lara Álvarez a este proyecto.

Un proyecto que consiste en prepararnos a todos para la vida real.

Porque un día cualquiera puede que tengamos que enfrentarnos a ella.

 

Tuitcagada

Recuerdo aquellos videos donde alguien ponía la cámara en su salón, aseguraba que era capaz de dar una voltereta en el aire y al subirse a la mesa esta se partía en dos y se daba de boca contra el suelo.

Era un tipo solo en su casa junto a una cámara grabando un momento lamentable de su vida.

Pero si eso pasaba el tipo tenía dos opciones:

1.- Esconder la cinta

2.- Enseñársela a la gente

Pero tenía la opción porque la cámara no estaba retransmitiendo en directo para todo el mundo.

Así que si él decidía enseñar esa imagen era porque él quería.

Valoraba los pros y los contras y tomaba una decisión.

Era libre de gritar al mundo lo idiota que había sido.

Twitter ha cambiado las reglas.

Si no estás alerta, tu torpeza le será transmitida de manera inmediata a todos los que te siguen y ellos se encargaran de enseñársela a los que no te siguen para que puedan seguirte y disfrutar de tus cagadas a tiempo real.

Podría ser algo así como la “Tuitcagada”.

Y eso me lleva a pensar que a Twitter le faltan algunas aplicaciones imprescindibles.

Lo de limitar a 140 caracteres está muy bien pero creo que debería haber un detector que consistiera en:

1.- Si la cagas tres veces te quito 40 caracteres para limitar tu posibilidad de hacer el ridículo.

2.- Si la cagas tres veces más con solo 100 no te dejo poner enlaces.

3.- Si la cagas tres veces más sin poder poner enlaces te quito 50 caracteres.

4.- Si la cagas tres veces más elimino tu cuenta y tienes que hacer un curso si quieres recuperarla.

Pero por ti.

No por los demás.

Por ti.

Para evitar que se rían de tus fallos.

Si yo tengo un amigo que de cinco veces que intenta grabarse saltando, tres veces se cae de boca contra el suelo, le quitaré la cámara y le obligaré a practicar con un colchón debajo.

Porque le quiero y no quiero que se haga daño.

Así que hagamos algo por esas personas que no dejan de cagarla en twitter.

Basta de quedarnos con los brazos cruzados.

Creemos una asociación:

“Tuittorpes”

Si la cagas mucho en Twitter, llámanos.

Cuéntanos tu problema y te ayudaremos.

Somos una asociación sin ánimo de lucro.

Estamos aquí para ayudarte.

Porque si sigues así habrá un día que tu cagada será TT mundial y ya tenemos bastantes problemas en España como para que encima cuando hablen de nosotros en el extranjero sea porque somos idiotas.

Mariano

– Pero entonces… ¿No piensas ir en persona? –

– No –

– ¿Por qué? –

Y Mariano Rajoy se encogió de hombros puso una cámara delante y grabó sus cosillas.

Como uno de esos videoblogers de youtube pero con una cámara de mejor calidad.

Lo que no entiendo es porque no ha subido el video a youtube.

Quiero decir…

Puestos a hacer cosas raras, hazlas a lo grande.

Te grabas soltando las cosas que quieres decir, te haces una cuenta en youtube, te inscribes en el programa para ganar pasta con cada visionado y subes el video.

El que quiera ver tu video contando la situación del país y los planes que tienes, que se vaya a youtube y lo vea allí.

Estando en youtube seguro que lo ve mucha gente y si por cada visionado te dan un céntimo igual al final del día has sacado un millón de céntimos que son diez mil pavos por tu video de mierda.

No está mal.

Quiero decir:

Es lo mismo que has hecho esta mañana pero ganando diez mil pavos.

Yo si fuera presidente lo haría.

Tendría mi canal de youtube y subiría cada día un video diciendo algo.

Igual cada día me sacaba diez mil pavos extras cada día.

Lo importante ya ha dejado de ser lo que hace.

Lo verdaderamente intrigante es descubrir que será lo siguiente.

Quiero decir:

¿Gobiernas un país pero tienes tanto miedo a los periodistas que prefieres hacer lo mismo que hacen los terroristas?

Colocas un fondo que no de pistas de donde estás y hablas a cámara.

Es bastante raro hacer eso pero está claro que el siguiente paso no puede ser algo normal.

Sería decepcionante.

Así que se abren las apuestas.

¿Qué será lo próximo?

¿Un Harlem Shake?

¿Por qué no?

No creáis que hubiese sido mucho más raro que lo que ha hecho esta mañana.

Lo único bueno de lo que ha pasado hoy es que si alguien hace algo así es porque sabe que está haciendo algo mal.

Desde luego lo de hoy no ayuda a que parezca que la cosa está mejorando.

Pero eso en el fondo nos deja una pequeña esperanza.

Saben que algo está mal.

Quizá no sepan el qué.

Quizá son tan idiotas que creen que “Walking Dead” es un documental sobre como está el país y no una serie.

Pero saben que algo está mal.

Eso sí.

La próxima vez cuelga el video en youtube porque de diez mil en diez mil igual podemos ir arreglando cosillas y eso, quieras que no, nos relajará un poco.

Busquemos la tara

Busquemos la tara será un programa concurso donde los concursantes no sabrán a lo que han ido hasta que estén allí.

La idea es sencilla:

Un grupo de hombres y mujeres se apuntan a un programa de televisión para encontrar el amor.

En general son jóvenes, a primera vista no dan asco e incluso algunos consiguen hablar durante un minuto pareciendo medio coherentes.

Harán una presentación hablando a cámara donde dirán lo que buscan en la otra persona.

Pedirán cosas como:

“Que sea extrovertida, agradable, cariñosa, simpática y que esté dispuesta a sentar la cabeza porque ya estoy cansado de rollos de una noche que no llevan a nada”

Y ofrecerán cosas como:

“Soy cariñoso, atento, siempre estoy riendo, amigo de mis amigos, quiero a mi familia muchísimo y soy muy sincero”

Todo parecerá normal.

Gente joven, guapa, con valores y ganas de compartir su vida con alguien.

Y después de las presentaciones, el presentador/a dirá:

– Pues ahora que ya los conocemos a todos y a todas llega el momento de descubrir… ¡¡¿Dónde está la tara?!! –

Y mientras el público aplaude y corea al unísono un “¡¡¿Dónde está la tara?!!”, se levantará un telón y habrá un jurado donde por supuesto estará Santiago Segura que tendrá que descubrir precisamente eso:

Donde está la tara.

Podrán hacer toda la clase de preguntas y hablar con la gente de su entorno para descubrir donde está la tara.

Y el primero que descubra donde está la tara ganará tres mil euros que podrá donar a una ONG o quédarselos.

Porque no nos engañemos.

Si eres joven, guapo, inteligente, con valores y con ganas de formar una familia pero tienes que ir a la tele a gritárselo al mundo es porque tienes una tara.

Y no me digas lo de “Es que en realidad soy muy tímido y me cuesta acercarme a las chicas” porque acabo de verte en un video abrazando a un árbol para decir que te gusta la naturaleza y que te gustaría tumbarte con la chica de tus sueños debajo.

Así que no me jodas.

Sé valiente y cuando vayas a un programa de buscar novia y tengas que hacer el video de presentación, ten los huevos de acabarlo diciendo:

– Sé que tengo una tara. ¿Me ayudas a encontrarla? –

La tele II

El otro día me hicieron una pregunta:

¿Crees que tenemos la tele que nos merecemos?

A esa pregunta casi siempre contestaba con un:

“¡No! Lo que pasa es que lo que nos ofrecen es mierda”

Pero me temo que en 2013, esa frase ya nos la podemos meter por el culo y asumir nuestra parte de culpa.

Los documentales nos la sudan a unos niveles que no son ni normales.

Hay excepciones.

Claro que sí.

Seguro que hay millones de personas que todos los mediodías se sientan en el salón de su casa a ver como los tejones cuidan de sus crías durante las heladas.

Seguro que la dos de televisión española gasta miles de millones de euros para que no se sepa que en realidad tiene audiencias masivas.

Imagino a los directivos de televisión Española reunidos en un despacho diciendo:

“El documental de los monos ha vuelto a dar quince millones de espectadores. Hay que evitar que salga de este despacho”

Asumamos esto de una vez:

Si a la mayoría nos gustasen los documentales y hubiese pruebas reales de eso, las cadenas nos enterrarían en documentales.

Llegaría un momento en que encenderíamos la tele y diríamos:

“¡¿Otro documental?! Estoy hasta el rabo de documentales. Ya lo sé todo sobre los pingüinos”

¿Creéis que a las cadenas no les saldría más rentable que nos gustasen los documentales?

¿Cuánto cuesta “Sálvame”?

Yo no lo sé pero sospecho que es un poquito más caro que mandar a dos tíos con una cámara a grabar a cámara lenta como salta una rana para comerse a una puta mosca.

Ellos lo graban y luego otro en una cabina se acerca a un micro y lo cuenta:

“Aquí vemos como la rana salta y se come a la puta mosca”

Y mientras ese tío cuenta lo de la mosca, los dos de la cámara se van a grabar a hormigas cargando trocitos de pan para que después nosotros lo flipemos.

Pero los documentales nos aburren mucho.

Y ahí es donde alguien puede decir:

“Pero se podrían hacer otras cosas”

Claro.

Y tú también.

Hoy 14 de Marzo de 2013 resulta que tenemos muchas opciones.

No entraré en la cantidad de cosas que puedes ver si tienes Internet y Canal+ porque si tienes Internet y Canal + y ves cosas que no te gustan es que eres más raro que la mierda.

Me quedaré solo en la tdt:

–       La uno

–       La dos

–       Antena 3

–       Telecinco

–       La sexta

–       La sexta 3

–       Cuatro

–       Energy

–       Nitro

–       Neox

–       Paramount Channel

–       Axn

–       Nova

–       Disney Channel

–       La siete

–       FDF

–       Divinity

–       Mtv

–       Marca TV

–       Nueve

Y por supuesto Discovery Max y Xplora.

Dos canales donde solo emiten documentales pero que al igual que la dos, también gastan miles de millones de euros en que no se sepa que en realidad tienen audiencias increíbles.

Si nos gustan otras cosas, creo que a estas alturas de la historia del universo (que no sé cuantos millones de años tiene porque los documentales me la soplan), ya tenemos maneras de hacerlo saber.

Así que si no damos pistas de que nos guste lo contrario a lo que se hace es porque a lo mejor nos gusta pero nos avergüenza reconocerlo.

No pasa nada.

Somos españoles.

Os dejo con el mejor documental de Animal Planet de 2012.

Es sobre animales y tal.

Si mañana las visitas de ese documental han subido un huevo, me tragaré mis palabras.

Lo prometo.

Animal Planet 2012

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