Después de un montón de años vuelvo a actuar en la Gran Vía de Madrid.

Se supone que debería mostrar respeto porque es la Gran Vía y en la Gran Vía están los espectáculos que blablabla pero en la Gran Via también se mea en cualquier esquina cuando vas borracho y si subes un poco puedes encontrar drogas y algunas prostitutas que deberían pagarte ellas.

Así que eliminemos la pomposidad del hecho de actuar en la Gran Vía de Madrid. Pero hay algo que es cierto: El cartel será más grande y eso supongo que obliga a tener cierta responsabilidad. Algo que dudo que consigan conmigo.

A partir de este mes actuaré en dos sitios muy distintos en Madrid: Los sábados en “La Chocita del Loro” y los jueves en el Fotomatón.

“¿Y que diferencias habrá hijo de puta?”, pensaréis. Muchas. Por no decir todas, claro. Para empezar el día. En “La Chocita del Loro” (Gran Vía de Madrid) estaré los sábados a las 00:30 horas de la noche. Es tarde. Ellos lo saben, vosotros lo sabéis, yo lo sé. Así que ahorrémonos esa parte. Tenía que ser así y punto.

Todos asumimos esas desventajas pero la gran ventaja es que el domingo no tenemos que madrugar (no estoy diciendo que vaya a ser uno de esos cómicos que les importa todo una mierda y deciden hacer un espectáculo de doce horas. Mi mierda serán unos 80/90 minutos dependiendo de cuánto me equivoque o cuánto haya tenido que beber para seguir despierto a esa hora, pero todos sabemos que los sábados por la noche son “La noche”.

Todo el mundo habla de los miércoles, los jueves, los viernes… no nos engañemos. Los sábados siguen siendo las madrugadas donde todo puede pasar. El viernes cumpliste con los tuyos y el domingo dios lo puso para redimirte de los pecados cometidos la noche del sábado así que dejemos de engañarnos. Los sábados son la puta noche que toca exprimir: por eso los sábados en La Chocita haré un material donde intentaré que no haya errores.

Intentaré colaborar en ese ambiente que has creado para ligar con esa chica o ese chico y haré mis cosas de manera que el premio te lo lleves tú. Es más, intentaré que cuando salgas de La Chocita, la persona a la que hayas invitado te diga: “Muchas gracias por traerme”

Los jueves en el Fotomatón será otra cosa. Son los jueves. Los jueves en el fondo son un simulacro de los sábados. Los jueves sabes que tienes que irte a dormir pronto porque el viernes trabajas. Por eso los jueves actuaré a las 21:00 horas pero sabiendo que estamos ensayando para el sábado.

Así que la calidad será la misma que la de los sábados porque precisamente los jueves estamos jugando a que es sábado y sólo son las 21:00. Pero con una diferencia: los jueves en el Fotomatón probaré por primera vez todas esas cosas que más tarde se verán los sábados.

Los jueves serán más arriesgados y los sábados más ordenados. A ver… Digamos que los jueves en el Fotomatón venir a verme actuar será como ver a un grupo de narcotraficantes cabreados tirando las puertas abajo y matando a todo aquel que se les cruce en el camino hasta llegar a su objetivo y los sábados será como tumbarte al lado de un francotirador. (Que seguro que muchas veces falla porque le gusta beber y fumar hierba).

Por todo ello veréis que hay precios tan distintos… Porque un grupo de narcos es más barato que un francotirador.

Os aconsejo que no veáis monólogos míos antes de venir porque creo que no tiene nada que ver con lo que hacía hace tres años. Así que me parece justo que sepáis que si venís pensando que será una cosa blandita y educada… no lo es. No es familiar ni por asomo. Es más… ni se os ocurra venir con niños u os juro que yo mismo les obligaré a fumar,

Espero que esto resuelva las dudas de que diferencias hay entre el material que podrá escucharse en el Fotomatón y el material que podrá escucharse en La Chocita: en el Fotomatón intentaré ser un grupo de narcotraficantes y en la Chocita intentaré ser un francotirador.

Y si todavía no ha quedado muy claro, cómprate una entrada para cada uno de los sitios y saldrás diciendo: “Ah, coño! Ahora lo entiendo”

¡Ah! Y actuar en dos sitios sólo significa una cosa: Que os necesito todavía más.

¡Venid algún día, joder!

Lo de Hablar, Angel Martín